Domingo, 19 de Mayo de 2013

  

Martes, 07 de Agosto de 2012 11:11

Ahora nos toca a nosotros

Vota este artículo
(2 votos)

Anoche a las 12:35 a.m. me despierta el timbre del teléfono y al ver el identificador de llamadas con el número de la casa de mis papás, me salta el corazón... porque nada bueno puede pasar a esta hora. En efecto, mi mamá no se siente nada bien y el tono de voz de mi papá se oye angustiado hasta que le digo: "Voy para allá".

 

Uno de mis hijos se despierta al oír las voces y se viene conmigo a casa de los abuelos. Está sorprendido porque nunca ha salido de casa a esta hora y la ciudad está muy tranquila. Vamos con cuidado en el camino y comentando lo afortunados que somos por tenerla todavía con nosotros, y a mi papá y a mis suegros.

 

Muchas amistades cercanas a nosotros ya no tienen la dicha de contar con sus padres y muchos de los compañeros de mis hijos no conocieron a sus abuelos o no llevan una relación tan cercana con ellos.

 

Es increíblemente hermoso tener recuerdos de cuando tus papás te cuidaron de pequeño, te bañaron, te vistieron, te alimentaron y luego te enseñaron a irlo haciendo por ti mismo y conforme vas creciendo saber que puedes contar con ellos. Cuando te casas y formas tu propia familia valoras enormemente todo lo que recibiste de tus padres, pero cuando sigues recibiendo el cariño y el apoyo de ellos para ti y tus hijos, es invaluable.

 

Los años no pasan en vano, y los papás que antes eran seguros, sanos y fuertes se empiezan a sentir inseguros y pierden su gran energía, ya no pueden hacer lo mismo que antes, pero muchas veces no dejan de intentarlo. Quieren seguir cuidando de nosotros, ayudándonos y apoyándonos, pero su tiempo ya pasó. Ahora nos toca a nosotros hacerlo por ellos.

 

Ahora nos toca entender sus limitaciones y aceptarlos así. Comprender sus miedos y animarlos a seguir viviendo según su nueva condición. Escuchar sus historias con interés y entusiasmarnos con sus mismos relatos. Enseñarles lo nuevo en tecnología y ayudarlos a adaptarse a este nuevo mundo tan rápido y cambiante. Entender que los años los han hecho más lentos y más frágiles y que nuestra fuerza debe ser utilizada para protegerlos y amarlos.

 

Pero no solamente hacerlo nosotros, sino enseñarles a nuestros hijos a hacerlo por ellos también. Y saber que si lo hacemos con  cariño y paciencia estaremos poniendo el ejemplo para que ellos lo hagan así también.

 

Afortunadamente he estado pocas veces internada en un hospital, pero las veces que lo he necesitado siempre he tenido a mi lado a mi mamá y a mi esposo, mis hijos no por su corta edad y para evitar riesgos innecesarios; pero en esta ocasión los papeles cambiaron: mis hijos pasaron la tarde cuidando a su abuela junto conmigo. Ya tienen edad y fuerza suficiente y ya pueden ayudar y acomedirse. Tienen que aprender.

 

Y ahora nos tocó a nosotros. No hubo necesidad de llevarles juguetes para que se entretuvieran o de comprarles premios por portarse bien, estuvieron de pie al lado de su abuela dándole cariños y atenciones, acariciándola y dándole de comer. La hicieron sonreír y la hicieron sentir bien y ellos se sintieron bien. ¡Que más se puede pedir!

 

Que no se nos olvide que por ahora que somos los adultos capaces de valernos por nosotros mismos es nuestro deber cuidar a los nuestros, hijos y padres por igual ...¡porque ya recibimos mucho y mucho debemos devolver!

Sandra Angélica Miranda Hidalgo

Sandra Angélica Miranda Hidalgo

Licenciada en Administración de Empresas, esposa y madre. Deportista en la modalidad de triatlón y maratón. Positiva, objetiva y siempre dispuesta a correr aventuras con su familia.

2 comentarios

  • Enlace comentario RUTH GOIZ DURAN DE ROSAS Viernes, 07 de Septiembre de 2012 12:04 Publicado por RUTH GOIZ DURAN DE ROSAS

    MUY BUEN SANDY, TRASMITES LO QUE SIENTES Y
    PIENSAS, TODO LO QUE PASA A LOS ADULTOS MAYO
    RES, ES EL JUSTO TRIBUTO A LA VIDA.
    QUE MEJOR QUE MUESTRES TU INVALUABLE Y HERMOSO RECONOCIMIENTO PARA TUS PAPAS.
    TE QUIERO MUCHISIMO IGUAL QUE A MIS NIETO
    Y A MI HIJO. TU SUEGRA.

  • Enlace comentario Ruth Rosas Goiz Miércoles, 22 de Agosto de 2012 19:09 Publicado por Ruth Rosas Goiz

    Qué hermoso artículo Sandy!! Gracias a Dios que tu mamá está bien y no cabe duda que lo que se siembra se cosecha, ella siempre se ha preocupado por tí y por tu familia pero la labor también ha sido tuya, tu siempre has tenido la puerta abierta para todos los abuelos. En mi casa, gracias a Dios, pasó igual, siempre estuvimos cerca de mis abuelos y ahora como mujer adulta que soy, valoro mucho lo que viví cerca de ellos. Estoy segura que tus hijos, cuando sean más grandes, valorarán que tu les hayas fomentado estar cerca de sus abuelos. Sabes que te quiero y te admiro. Tu cuñada. Ruth Rosas Goiz

Dejar comentario

Los campos con (*) son obligatorios.
Se permite código básico HTML.

Síguenos en

twitter

Síguenos en

facebook

logo

Somos una organización no gubernamental con fines no lucrativos, cuyo único objetivo es dar conocimiento de manera gratuita a quien lo necesite.

Todos los  artículos y las transmisiones reflejan la manera de pensar del autor, no así de La Comunidad del Conocimiento.