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Las Fichas de Dominó de la deuda Dinamita (4-b) PDF E-Mail

Por Andrew Gavin Marshall

Traducido por Mauricio A. Carreto
Artículo original en GlobalResearch.ca

Parte 4-b


En febrero de 2010 el New York Times reveló que:

Con la ayuda de Wall Sreet, (Grecia) participó en un esfuerzo a lo largo de una década para dar la vuelta a los límites de deuda europeos. Un trato creado por Goldman Sachs ayudó a ocultar miles de millones en deuda de los supervisores de presupuestos en Bruselas.

Aún cuando la crisis estaba llegando a su punto de ebullición, los bancos buscaban maneras de ayudar a Grecia a posponer el día del juicio. A principio de noviembre –tres meses antes de que Atenas se volviera el epicentro de la preocupación financiera mundial- un equipo de Goldman Sachs llegó a la antigua ciudad con una muy moderna propuesta para un gobierno en problemas para pagar sus cuentas, de acuerdo a dos personas que fueron informados de la reunión.

Los banqueros, guiados por el presidente de Goldman Sachs, Gary D. Cohn, presentaron un instrumento financiero que hubiera llevado la deuda del sistema de seguridad social de Grecia mucho más adelante en el futuro, semejante a cuando los dueños en problemas de una residencia solicitan una segunda hipoteca para pagar sus deudas de tarjetas de crédito.[47]

 

Aún en 2001, cuando Grecia se unió al bloque europeo, Goldman Sachs ayudó al país a “calladamente pedir prestados miles de millones” en un acuerdo “oculto al público porque se le trató como comercio en divisas más que préstamos, (y) ayudó a Atenas a cumplir con las reglas de déficit europeas mientras continuaba gastando más allá de sus medios”. Además, “Grecia debe al mundo $300 mil millones y los grandes bancos están comprometidos con mucha de esa deuda. Una moratoria de pagos reverberaría alrededor del mundo”. Ambos Goldman Sachs y JP Morgan Chase habían llevado a cabo acciones similares en Italia y otros países europeos”.[48]

 A mediados de febrero, naciones europeas lideradas por Francia y Alemania se reunieron para discutir un paquete de rescate para Grecia, con la ayuda probable de el Banco Central Europeo y quizá el FMI. Esta cuestión había sumido a la Eurozona en una crisis, al mismo tiempo que la confianza en el euro caía ampliamente y “los alemanes se han desilusionado tanto con el euro que muchos no aceptarán papel moneda emitida fuera de su país”.[49]

 Se esperaba que Alemania rescatara la economía griega, para la consternación de los alemanes. Un político alemán declaró que “no podemos esperar que los ciudadanos, quienes ya tienen impuestos muy altos, acepten apoyar la errónea política financiera y presupuestal de otros estados de la eurozona”. Un economista advirtió que el colapso de Grecia podría llevar al colapso del euro:

Hay suficiente gente especulando en los mercados sobre la posible bancarrota de Grecia, y una vez que Grecia caiga, voltearán a ver a España e Italia, y Alemania y Francia se verían forzados a intervenir una vez más.[50]

  Sin embargo, el tratado de Lisboa había sido aprobado en 2009, lo que puso en vigor a la Constitución Europea, dando a Bruselas enormes poderes sobre sus estados miembro. El diario Telegraph reportó el 16 de febrero de 2010, que la Unión Europea despojaría a Grecia de su derecho a voto en una reunión crucial que se llevaría a cabo en marzo:

El consejo de ministros de finanzas de la UE declaró que Atenas deberá cumplir con las demandas de austeridad para el 16 de marzo o perderá el control absoluto sobre sus políticas fiscales y presupuestales. Si incumple, la UE impondrá recortes en base al artículo draconiano 126.9 del Tratado de Lisboa, lo que equivaldría a una rendición de soberanía (control económico extranjero).

Mientras que con la jugada simbólica de suspender el derecho a voto de Grecia en una reunión no hacía alguna diferencia en la práctica, marca un hito constitucional y representa una aplastante pérdida de soberanía.

“Ciertamente no les permitiremos salirse con la suya” dijo el ministro de finanzas austriaco Josef Proll, haciendo eco de las opiniones compartidas por los colegas de Europa del norte. Algunos funcionarios alemanes han insistido que se le niegue el derecho de voto a Grecia en toda cuestión de la UE hasta que salga de la “suspensión de pagos”.

La UE aún se ha negado a revelar detalles de cómo podría ayudar a Grecia a obtener $30 mil millones (£26 mil millones) de los mercados de deuda globales para finales de junio.[51]

  Parecería que la UE está en una posición comprometedora. Si permiten que el FMI rescate a Grecia, sería un duro golpe a la confianza en el euro, mientras que si la UE rescata a Grecia, alentaría presiones dentro de la UE para que algunos países europeos abandonaran al euro.

A principios de febrero de 2010, Ambrose Evans-Pritchard escribió en el diario Telegraph que, “la crisis de deuda griega se ha extendido a España y Portugal en una peligrosa escalada en la que los mercados globales ponen a prueba si Europa está dispuesta a apoyar a la unión monetaria con músculo en vez de sólo palabrería”.

Julian Callow de Barclays Capital declaró que la UE podría enfrentarse a la necesidad de invocar poderes especiales del Tratado bajo el artículo 122, para detener el contagio, emitiendo garantías de la UE para la deuda griega. “Si no se contuviese, esto podría resultar en un tsunami del estilo `Lehman´ que se extendería a gran parte de la UE”.

[…] Los líderes de la UE vendrán al rescate al final, pero Alemania todavía está por decidirse entrar a este juego de “gallina”. El asunto central es que la burbuja crediticia de la Unión Económica Europea ha dejado al sur de Europa con enormes pasivos externos: España con 91% de su PIB (€950 mil millones); Portugal con 108% de su PIB (€177 mil millones). Esto comparado con 87% de Grecia (€208 mil millones). Bajo esta medida, los desequilibrios ibéricos son peores a los de Grecia, sus deudas mucho mayores. El peligro es que los acreedores foráneos corten su financiamiento, desencadenando una versión interna de la Unión Monetaria Europea de la crisis financiera asiática de 1998.[52]

 El temor de una crisis creciente de deuda soberana comenzó a extenderse a través de Grecia, España y Portugal y probablemente mucho más allá que sólo en esos países. 

Imagen: educared.org.ar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Modificado el ( lunes, 29 de marzo de 2010 )
 
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