El proyecto de la Presidencia de la República de la denominada “Ley Federal Para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Financiamiento al Terrorismo”, es un ordenamiento que de inicio atenta contra la dignidad humana. Para ello, se debe referir al concepto kantiano de dignidad humana, que establece que el ser humano es un fin y no debe considerase como un medio, por lo que es evidente que todas aquellas personas que se encuentran consideradas en esta ley como sujetos obligados se convierten en un medio del estado, es decir en una herramienta para justificar un propósito perverso del Estado para protegerse a sí mismo de sus propios ciudadanos, de su propio pueblo; por tanto, es una ley que demuestra la evidente pleonexia de los gobernantes, pues no se sacian con el poder, sino que quieren más y más control del Estado, de su población y de su riqueza.
En la exposición de motivos de esta Ley, el ejecutivo federal sostiene: “he puesto énfasis en la importancia de promover una política preventiva mucho más eficaz para el logro de los compromisos que necesitamos asumir como país (¿) en este tema […] contar con una política de prevención del delito.“ demuestra que se trata de una ley lombrosiana, pues recordemos el positivismo biológico de César Lombroso que buscaba detectar antes de la comisión de los delitos la existencia de aquellos sujetos peligrosos que pudieran delinquir por su fisonomía y características biológicas particulares, esto es lo que se está deduciendo por el Ejecutivo, con respecto a las actividades profesionales y económicas que se regulan en la ley, al citarse en la deplorable exposición de motivos: “los abogados, fedatarios públicos, proveedores de algunos servicios, agentes inmobiliarios, fideicomisos, comerciantes de algunos bienes, contadores, auditores y otros profesionistas… ameritan quedar sujetos a un régimen especial de prevención“, postura retrógrada y discriminatoria, que es similar a lo que los norteamericanos en las décadas de los 50 y 60, sostenían respecto a la población de América Latina: “En América Latina resulta más higiénico y eficaz acabar a los guerrilleros en los úteros que en las sierras o en las calles.“
Como Mexicanos responsables, no podemos permitir que el Congreso de la Unión apruebe una ley que es extremadamente injusta, y por tanto, que no es derecho, pues una ley que está determinando y presumiendo como copartícipes de delitos a Ciudadanos que tienen un modo honesto de vivir, una profesión y actividad económica que se ve vulnerada con las cargas administrativas, sanciones y deberes que prevé la ley, se está desviando la función del Estado mexicano –cabe hacer la aclaración que en la exposición de motivos se hace hincapié de un simple estado de derecho, y nunca se habla de un “Estado Constitucional Democrático de Derecho” que es aquel que, entre otras cosas, tutela los Derechos Humanos de su población- a uno represor, arbitrario y que no respeta los más elementales Derechos Humanos, la Igualdad, la No Discriminación, la Libertad de Trabajo, el Acceso a la Administración de Justicia, la Libertad de Objeción, la Ética y el Secreto Profesional. Cabe recordar lo que sucedió en la Alemania Nazi, donde se sostuvo: “¿Por qué no habría la sociedad de disponer de los criminales y los alienados de un modo más económico?... Un establecimiento eutanásico, provisto del gas apropiado, permitiría disponer de ellos de manera humana y económica … los sistemas filosóficos y los prejuicios sentimentales deben desaparecer delante de esta necesidad.”. Por tanto, este es un proyecto de ley que atenta contra la Constitución -lo cual no interesa ni al Ejecutivo ni a la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación y mucho menos, a nuestros “representantes”- pero sobre todo, atenta contra diversos Tratados Internacionales de los que México es parte, entre los que se citan: Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, Convención Interamericana sobre Derechos humanos, Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles inhumanas o degradantes.
En un Estado Moderno y Democrático, la prevención no está en leyes penales y administrativas arbitrarias como es el caso, pues este tipo de normas son “la última ratio” del Estado, sino que la prevención esté en Instituciones Jurídicas, Leyes y programas políticos que otorguen la oportunidad a las personas de realizarse, pues ese es el fin del Estado Constitucional Democrático de Derecho, es decir, el permitir que los gobernados gocen de la capacidad de planear y decidir su futuro, como bien decía Von Ihering desde el siglo XIX, pero que no se ha oído en nuestras tierras mexicanas: “Con cada delincuente que ajusticia, se priva de uno de sus colaboradores, con cada uno que encierra en la prisión o en el presidio, disminuye su fuerza de trabajo”, lo que sin duda es el fin de esta Ley. Por su parte, por este tipo de leyes pestilentes sostiene E. Zaffaroni: “El presente desastre autoritario no responde a ninguna ideología, porque no lo rige ninguna idea, sino que es justamente todo lo contrario: es el vacío del pensamiento.“. Por ello, no debe de aprobarse ésta ley, pues no es posible determinar que la seguridad pública está encima de la seguridad jurídica, por el contrario en un Estado como es el mexicano, en donde no existe seguridad jurídica, no puede existir de ninguna forma y medio seguridad pública, en un estado donde sus leyes catalogan y castigan sin que previamente exista un delito, no es un Estado, sino es una banda de bandidos institucionalizados.
La justicia en tiempos de Franco
Arriba, en lo alto del estrado,
enfundado en su toga negra, el presidente del tribunal.
A la derecha, el abogado.
A la izquierda, el fiscal.
Escalones abajo, el banquillo de los acusados, todavía vacío.
Un nuevo proceso va a comenzar.
Dirigiéndose al ujier, el juez, Alfonso Hernández Pardo, ordena:
-Que pase el condeno.
“Leer te da conocimiento,
El conocimiento te hace pensar,
Cuando piensas puedes elegir,
Cuando eliges eres libre.”
Ejecutivo Terrorismo.pdf
Imagen: ciudadtijuana.com