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Por Mauricio A. Carreto He decidido traducir el artículo a continuación, la primera parte de un ensayo muy extenso publicado recientemente en GlobalResearch.ca, ya que describe a detalle los orígenes de la actual crisis económica mundial y sus posibles consecuencias a corto plazo. Quizá a primera vista su contenido parezca catastrofista –incluyendo su título-; sin embargo, si se toma en cuenta en cuenta la información más reciente del desempeño de la mayor economía mundial, no hay razón para pensar que la “recuperación” se encuentra de alguna manera cerca, muy al contrario. El suceso que desencadenó la actual crisis fue la explosión de la burbuja especulativa de bienes raíces en E.U., aunque no fue la causa en sí de la debacle, sino sólo la primera consecuencia. Las causas en realidad son el fracaso del capitalismo neoliberal, entendido como la mercantilización de todo aquello público o privado que se le pueda poner algún valor comercial, así como la “desregulación” de los mercados, la idea “Friedmaniaca” (de Milton Friedman) que dice que éstos se regularían solos, sin necesidad de intervención de los gobiernos. Por supuesto ésta última premisa ha resultado totalmente falsa, sus resultados a la vista de todos, en E.U. y México.
Señalo sólo algunos sucesos recientes que dan sustento al artículo siguiente e indican malos presagios para el futuro cercano de las economías mundiales: 1. La venta de casas nuevas en E.U. declina “inesperadamente” 11% en enero de 2010, una cifra récord. Bloomberg reporta que el declive en ventas es mayor inclusive que los pronósticos más conservadores. De haber una “recuperación”, el primer indicador sería la venta de casas nuevas. 2. El índice de confianza del consumidor en E.U. está en su menor nivel en 10 meses. 3. Una nueva ola de reposesiones de casas en E.U. por los bancos, debido a nuevos incumplimientos de pagos en créditos hipotecarios. Ver también este reporte de Standard & Poor’s. De hecho, el tema hipotecario abarca ahora también a las propiedades comerciales en E.U.; esta presión a la baja de los precios de bienes raíces ya ha contagiado a México, donde la caída en ventas de propiedades ha sido significativa en el último año. 4. Los precios de bienes raíces en E.U. continúan disminuyendo, efecto que lleva ya 5 años. Ver esta página El tema hipotecario y de bienes raíces de E.U. es toral en el proceso actual de crisis, ya que su recuperación representaría la recuperación misma de la economía estadounidense. Sin embargo, la perdida de valor en bienes raíces continúa y no hay razón para pensar que ésta se revertirá pronto, ya que los incumplimientos en pagos de créditos hipotecarios no cesan; y como lo indica el artículo de Standard & Poor’s mencionado arriba, hay un inventario “sombra” o “fantasma” de casas reposeídas en E.U. que no han salido siquiera al mercado. En artículos posteriores trataré el tema de la crisis mexicana en mayor detalle, esperando que el presente ayude a dilucidar el estado de las cosas en nuestro país, a la vista de la más profunda crisis de los tiempos modernos. Las Fichas de Dominó de la Deuda Dinamita: La Catástrofe Financiera que Viene Parte 1 Evaluando la Ilusión de la “Recuperación” Por Andrew Gavin Marshall Traducido por Mauricio A. Carreto
Entendiendo la Naturaleza de la Crisis Económica Global El público ha sido atraído hacia un falso sentimiento de seguridad, bajo el ardid de una “recuperación económica” que se percibe. Desafortunadamente, lo que la mayoría del público piensa no convierte la percepción en realidad, especialmente cuando la gente que toma las decisiones piensa y actúa en sentido contrario. Las crisis de deudas soberanas que se han desarrollado en los dos años anteriores y más recientemente en Grecia, son canarios en la mina de carbón para el resto de la “civilización” occidental. Esta crisis amenaza con extenderse a España, Portugal e Irlanda; como fichas de dominó, un país tras otro colapsará en una crisis de deuda y de divisas, llegando hasta Estados Unidos. En octubre de 2008, los medios de comunicación y políticos del mundo occidental advertían de una depresión económica inminente si no se tomaban acciones rápidamente para prevenirla. El problema residía en que esta crisis tenía ya un largo tiempo desarrollándose, y lo que es peor, es que las acciones que tomaron los gobiernos no fueron dirigidas hacia las causas, asuntos y problemas sistémicos de la economía mundial; simplemente se avocaron a salvar a la industria bancaria del colapso. Para esto, gobiernos alrededor del mundo aplicaron paquetes masivos de “estímulos” y “rescates”, hundiendo aún más a sus países en deuda para salvar a los bancos de sí mismos y al mismo tiempo poniendo tal carga financiera en la población en general. Luego siguió una enorme ola de especulación en los mercados accionarios, causado por la inyección masiva de dinero en acciones, pero no en la economía real. Esta recuperación no ha sido más que ilusión, ilusión que dentro de los dos años siguientes devendrá en un completo colapso.
Los gobiernos dieron a los bancos un cheque en blanco, con cargo al público, y ahora es tiempo de pagarlo; a través de incrementos drásticos en impuestos, recortes en gasto social, privatización de industrias y servicios, desmantelamiento de toda tarifa o impuesto a importaciones así como de reglamentos de intercambio comercial, además de aumentos a tasas de interés. El efecto que esto tendrá es provocar de manera muy rápida –tanto en velocidad como volumen- el incremento de la tasa de desempleo a nivel global. Los mercados accionarios colapsarían a niveles récord, que obligaría a los gobiernos a paralizarlos.
En cuanto la crisis acabara, las clases medias del mundo occidental habrían sido liquidadas en su estatus económico, político y social. La economía global habrá atravesado por la mayor consolidación de la industria y los bancos en la historia mundial, llevando a un sistema en donde sólo unas cuántas corporaciones y bancos controlen la economía mundial y sus recursos; los gobiernos habrán perdido tal derecho. El público occidental será tratado por los oligarcas financieros como han tratado al “sur global” y en particular a África; eliminarán nuestras estructuras y cimientos sociales para volvernos completamente subordinados a su dominación sobre las estructuras políticas y sociales de nuestras sociedades.
Aquí es donde nos encontramos ahora y es el camino en donde andamos.
El mundo occidental ha sido expoliado llevándolo a la pobreza, un proceso que lleva largo tiempo actuando, pero que durante la fase final de la crisis, se acelerará rápidamente. Al mismo tiempo que nuestras sociedades colapsen en sí mismas, los gobiernos protegerán a los bancos y multinacionales. Cuando la gente salga a las calles, lo que invariablemente hace y hará, los gobiernos no irán en su ayuda, sino la enfrentará con policía y fuerzas militares para aplastar las protestas y reprimir a la población. Las bases sociales colapsarán con la economía y el estado evitará a toda costa que la gente construya nuevas bases.
El camino hacia la recuperación está muy lejos. Cuando la crisis termine, el mundo que conocemos habrá cambiado dramáticamente. Nadie crece en el mundo en el que nació, todo cambia constantemente. Ahora no es la excepción. La única diferencia es que estamos por pasar a través del cambio más rápido que el mundo ha presenciado hasta ahora.
Evaluando la Ilusión de la Recuperación
En agosto de 2009 el autor escribió un artículo, Entering the Greatest Depression in History, en el que analizó cómo hay una profunda crisis sistémica del capitalismo, en la que hemos pasado apenas por la primera burbuja hasta ahora, la de los bienes raíces residenciales, pero aún quedan muchas otras por explotar. Hay todavía una amenaza mayor que la del colapso de bienes raíces residencial, la burbuja de bienes raíces comercial. Como declaró el CEO del Deutsche Bank en mayo de 2009, “una de dos, es el principio del fin o el fin del principio”. De una mayor significancia es lo que se ha llamado “la burbuja de rescates”, en la que los gobiernos han inflado superficialmente sus economías a través de paquetes masivos de rescates que causan aún mayores niveles de deuda. Para julio de 2009, el grupo de vigilancia e investigación del programa de rescate de E.U. señaló que E.U. podría haber arriesgado hasta $23.7 billones de dólares (millones de millones). N. del T. Para poner en contexto esta cantidad, el presupuesto anual de gasto gubernamental en México es de unos $230,000 millones de dólares. [Ver: Andrew Gavin Marshall, Entering the Greatest Depression in History. Global Research: August 7, 2009] En octubre de 2009, aproximadamente un año después del “gran pánico” de 2008, el autor escribió un artículo titulado The Economic Recovery is an Illusion, en el que analizó lo que la más prestigiada y poderosa institución financiera mundial, el Banco de Pagos Internacionales (BIS), tenía que decir acerca de la crisis y la “recuperación”.
El BIS, así como su ex-economista en jefe, quienes habían predicho correctamente la crisis de 2008, advertían de una futura crisis de la economía global, citando el hecho de que ninguna de las cuestiones y problemas estructurales de la economía habían cambiado, y que los rescates bancarios podrían causar más daño que beneficio a largo plazo.
William White, ex-economista en jefe del BIS, advirtió:
“El mundo no ha atacado los problemas centrales de la caída económica y es probable que esto lleve de nuevo a una recesión. Advirtió también que las acciones de los gobiernos para apuntalar la economía a corto plazo podría estar sembrando la semilla de crisis futuras”. [Ver: Andrew Gavin Marshall, The Economic Recovery is an Illusion. Global Research: October 3, 2009]
Imagen: cnnexpansion.com
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