Abriendo cajones…
No saben el miedo que me da abrir mis cajones, no se lo que puede aparecer en ellos… hoy me tocó hacerlo. Alguna vez vi un capÃtulo, de una serie de televisión llamada “Ed”, en el que el mejor amigo del protagonista, que era dentista, se estaba comportando ese dÃa de manera muy extraña pues usaba ropa que ya le quedaba ajustada, en la cabeza traÃa dos gorras pasadas de moda y cargaba toda clase de aparatos y artÃculos viejos y atrasados, cuando Ed le preguntó por qué se comportaba de ese modo su amigo le dijo que su esposa y él tenÃan la “Regla de los 3 años”, le explicó que la regla consistÃa en que cualquier cosa que no usaran por 3 años debÃa salir de la casa, ya sea regalándola o tirándola a la basura, sin embargo él se resistÃa a deshacerse de esas cosas que estaba usando y por eso trataba de que libraran la regla de los tres años que se cumplÃa al dÃa siguiente…
Asà me siento yo, encontrando cosas que no he usado ni necesitado durante mucho tiempo pero que me resisto a sacar de mis cajones: una navaja destartalada que siempre he querido arreglar, un cablecito que voy a necesitar un dÃa de estos, la nota del alquiler de un coche para mis vacaciones de hace dos años, en fin, entre más reviso más me enfrento a la terrible tarea de decidir si se va o se queda cada cosa que encuentro. Entre decisión y decisión me doy cuenta de que mis “cajones mentales” también albergan cosas que debo tirar para darle espacio a lo nuevo o sÃmplemente para tener espacio mental, que en esta época es todo un lujo, entiendo que he vivido con mis ideas y que hasta me he encariñado con ellas a pesar de que muchas me detienen, otras no me gustan y algunas de plano me lastiman. Me encuentro de todo: principios de dudosa reputación, traumas y limitaciones heredadas (que de adolescente me nutrÃan de cómodas excusas), sentimientos que debo superar, miedos que ya no concuerdan con mi condición actual, nacionalismo mal entendido, cultura deformada, mis cajones mentales son un verdadero Jurassic Park, ¿cómo no tenerle miedo a abrir mis cajones? Hojeo de pronto un pequeño libro, de Anselm Grün, que tengo junto a mi buró y la página en donde está el separador dice:
“La reconciliación consigo mismo significa decir sà a lo que he llegado a ser, decir sà a mis aptitudes y fortalezas pero también a mis defectos y debilidades, a mis amenazas, a mis puntos sensibles, a mis temores, a mi tendencia depresiva, a mi incapacidad de compromiso, a mi reducida capacidad de tolerancia. Debo observar con amor lo que me desagrada, lo que se opone absolutamente a la imagen de mà mismo, mi impaciencia, mi temor, mi reducida autoestima. Se trata de un proceso que dura toda la vida, ya que inclusive cuando pensamos habernos reconciliado hace tiempo con nosotros mismos, una y otra vez aparecen debilidades en nosotros que nos fastidian, que preferirÃamos negar. Entonces se trata de decir nuevamente sà a todo aquello que está dentro de nosotros”.
Bueno, ya lo leà unas cuantas veces y sÃ, dice lo que dice, voy a seguir con mi limpieza de cajones, ya luego les platico cómo me fue.
Ãnimo, sigamos escombrando con esperanza.

Blog 







