22/12/2011
escrito por admin
Que se abra tu corazón y des posada
al cansado peregrino que te llama,
al que se acerca frustrado y confundido,
o al que se acerca con temor y frÃo
permÃtele reposo y cercanÃa
porque viene sediento de tu risa,
hambriento de tu amable compañÃa.
Que se abra tu corazón a la esperanza,
y al dulce sueño que a veces abandonas,
que guarde espacio a tu ilusión dormida
para que en su fogón recobre vida
y te impulse a reparar el alma rota,
que se abra tu corazón a la aventura
y que no tenga espacio la derrota.
Que se abra tu corazón esperanzado
en el milagro de vernos cara a cara,
que se abra a la palabra que es caricia,
que se abra hacia el abrazo que propicia
dulce descanso a la emoción cansada,
que se abra tu corazón y Jesús niño
encuentre, en tu regazo, Su posada.
Gustavo Rosas Goiz
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."
17/12/2011
escrito por admin
Pide un sueño grande
un sueño que te rete,
un sueño que te de un poco de miedo,
pide un sueño que robe
todas las energÃas de tu cuerpo;
pide que se te acerque el que se burla
porque te aferrará más a tu anhelo,
pide que te rodeen los que te quieren,
ellos te ayudarán a defenderlo.
Y si ese sueño grande, ese buen sueño,
no llega pronto, no llega a tiempo,
recuerda la oración que un dÃa mamá
te enseño para no morir de miedo .
Seca tu lágrima, reanuda el vuelo,
pon todo el corazón, todo completo,
que un sueño no se logra por triunfar
se logra por seguir jugando el juego.
Que todo lo que existe, antes,
fue un sueño .
Gustavo Rosas Goiz ©
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."
16/12/2011
escrito por admin
Debes parar,
tu espÃritu sediento de aventuras puede esperar,
tu corazón que te reclama lucha debe entender
que es tiempo de reparar tus fuerzas,
de curar las heridas y de saber
que todo lo que buscas hallarás,
que cada paso dado te ha traÃdo
de vuelta hasta tu hogar,
y es desde aquà que inicia un nuevo viaje
en el que partirás más sabio y más valiente,
en el que viajarán al frente tu coraje
y tu fe, tu corazón repuesto y tu alegrÃa,
pero hoy puedes parar,
ya tendrás, peregrino, otra aventura
a la que te conduzca tu osadÃa.
Hoy deja tu equipaje en la posada,
es tiempo de un abrazo,
es tiempo de que nazca en ti la Luz
que alumbrará tu senda,
que animará tu paso
que te traerá de vuelta aquÃ
con nuevas aventuras bajo el brazo.
Gustavo Rosas Goiz
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."