“Vivir eucarÃsticamente significa salir de las limitaciones de la propia vida y transplantarse a la inmensidad de la vida de Cristo” TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ.
Los dÃas sábado y domingo, acudà a la Ordenación Sacerdotal de un amigo mÃo llamado “Fernando”, aunque siempre he estado cerca de él sabiendo en todo momento que hacÃa, resultó impactante para mà el momento en que llegó el dÃa de entregar su vida a Cristo, para ejercer su ministerio.
No pensé que una situación asà me moverÃa de una manera impresionante. Verlo entrar a la Iglesia acompañado de 30 sacerdotes que se sentÃan felices por la decisión que habÃa tomado Fernando, el Obispo entró al final y llevó a cabo la ceremonia como desde hace ya muchos años.
Pensar en Fernando es pensar en un buen amigo, contento, siempre esbosando una sonrisa en su rostro, músico y un buen deportista. TodavÃa recuerdo cuando en alguna ocasión jugamos futbol, él con su equipo y yo con el mÃo, precisamente en el Seminario Palafoxiano.
Fernando es Ingeniero Industrial por la UDLA, estudió un año en la Universidad de Oklahoma y También estuvo un año en Francia, proviene de una gran familia que como la mÃa se ha formado através de la lucha diaria y siempre observando los preceptos que nos manda nuestra religión “LA CATÓLICA”
Fernando no tuvo limitaciones, siempre fué un joven pleno, sano, muy buena persona para todos los que en algún momento nos acercábamos a él, compartà algunos viajes en la juventud con él en un movimiento Teresiano llamado el MTA.
El verlo ahà entregado totalmente a Diós, para ejercer su ministerio sabiendo que no tuvo nunca ninguna limitación, dejando todo lo que tuvo como hijo de familia, realmente me hace pensar que si existe un Dios, y que solo escoge a algunos cuantos para que sigan propagando su vida y nuestra religión. El se abandonó a esta nueva vida sin importarle nada, realmente nada, tomo una decisión de valientes no miró hacia atrás y siguió adelante.
Relamente te admiro Fernando, con estos actos me demuestras que debemos seguir creyendo en lo que nos inculcaron nuestro padres con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas, tú hoy das la vida por lo que crees, le pido a Dios que te dé la fuerza para persistir en lo que haces, ten la seguridad que a partir de hoy rezaré por tà todos los dÃas.
Si Fernando se abandona y confÃa en Dios, ¿por qué nosotros no lo hacemos? ¿por qué dudamos? ¿por qué tenemos miedo?, realmente todos los dÃas debemos trabajar sin temor, abandonándonos a los designios de Dios, pidiéndole que lo que nos mande dÃa a dÃa lo podamos soportar y superar, sin importar que ocurra siempre debemos confiar en El.
Sirvan estas pequeñas lÃneas para exaltar la acción de un gran hombre…”Fernando continúa tu lucha” siempre tendrás amigos como yo que estaremos dispuestos a ayudar en lo que necesites.
Un fuerte abrazo y mi amiración total.
Rosendo.