Cuando seas grande…
El domingo pasado mi hijo de 12 años me preguntó a quemarropa: “¿y tú qué quieres que sea cuando sea grande?”, no puedo negar que la pregunta me tomó por sorpresa, lo primero que le dije es que me gustarÃa que estudiara mi profesión porque asà podrÃa guiarlo, luego le dije que sin embargo existen muchas carreras muy interesantes que le podrÃan gustar, “¿como cuáles?”, me preguntó nuevamente, le enlisté tres o cuatro que me vinieron a la mente pensando en lo que a mi me hubiera gustado estudiar si no hubiera sido contador público. “La verdad”, le dije,”es que lo importante es que busques algo que te haga sentir bien, algo que realmente te guste, lo demás se resuelve solo”, con esas palabras y un “si Pa” terminamos esta breve conversación.
En este momento, meditando un poco más el asunto tengo algunas otras cosas que decirle:
- A los 18 años, cuando te toque escoger profesión, no tienes que angustiarte por tomar esa decisión como si desde ese momento hasta que seas viejo la vida se convirtiera en una constante, por el contrario, tu vida va a tomar muchos rumbos, te aconsejo que escojas estudiar primero algo general y luego te vayas especializando en lo que realmente te vaya apasionando, por ejemplo, si escoges la arquitectura tal vez luego escojas el paisajismo; o si escoges ser abogado tal vez luego escojas ser laboralista; o si estudias ingenierÃa industrial probablemente estudies luego una maestrÃa en administración o una especialidad en finanzas. Lo importante es que primero logres adentrarte en algo que te permita ver el panorama, luego escogerás el lugar exacto en donde te quieras desarrollar.
- Sin importar cuál sea la profesión que elijas, tienes que ir poco a poco, no quieras aprender las “mañas del oficio” mejor aprende el oficio y eso lleva tiempo.
- Después de varios años de estudio, no escojas un trabajo con buen salario, mejor escoge un trabajo en el que puedas aprender mucho, ese aprendizaje te hará ganar más cuando llegue el momento.
- Aunque no seas contador, en cualquier profesión que elijas, tendrás que rendir cuentas.
- Nunca pienses que una profesión es una “carrera”, es una caminata de subida en una montaña, los pasos deben ser lentos pero firmes. Cuando llegues a la cima, después de mucho trabajo, disfrutarás el paisaje y te sentirás feliz.
- Si lo que escojas no te hace feliz siempre puedes rectificar el rumbo. Es más fácil ir corrigiendo el camino que escoger el camino correcto desde el principio, vale la pena probar, arriesgarse y corregir. Esto es como en los programas de computadora, después de la versión 1.0 podrá haber muchas otras, no debes esperar hasta tener la versión perfecta para empezar, como dirÃa Machado “se hace camino al andar”
- No te olvides de preguntar a quienes conocen la profesión a la que te quieras dedicar, a quienes trabajan y viven de ella, no a quienes la abandonaron.
Sobre todo no te olvides de que yo estoy contigo para ayudarte y para acompañarte, te ama, Papá .

Blog 







Gus, esta muy padre lo que escribiste, definitivamente deberemos estar con ellos apoyandoles y hechándoles porras.