La ley de la pérdida del cerebro (parte 1)
Llevo algunos años comprobando que todas las personas personas nublamos, mejor dicho anulamos, nuestro sentido común cuando alguien nos entrega una solución “conveniente” para un problema difÃcil revestida de una verdadera oportunidad, a eso le llamo “La ley de la pérdida del cerebro” y voy a tratar de explicarla. Cuando una persona te ofrece venderte un coche que en el mercado tiene un precio de trecientos mil pesos y él o ella te lo ofrece por cien mil entonces de inmediato sabes o intuyes que se trata de una trampa, sin embargo cuando esa persona te ofrece el coche por doscientos ochenta mil “porque se encuentra en un apuro” pero te dice que te puede dar el coche si le das cincuenta mil pesos y el resto se lo puedes pagar en doce mensualidades iguales, porque eso es lo que necesita para salir de su problema, entonces eso te parece una verdadera oportunidad, es en ese momento cuando empiezas a perder el cerebro, ya no se te ocurre hacerte preguntas tan simples como ¿será el verdadero propietario del auto? o¿el automóvil está en buen estado interior?. Como el enganche no es tan alto puedes tratar de conseguir el dinero pero tal vez te tardarás dos dÃas, le comunicas esto al “vendedor” y él de inmediato te dice que entonces se lo va a vender a un amigo que le dice que puede darle ese mismo dÃa veinticinco mil pesos, tu te pones nervioso, le dices que te espere un poco que vas a hacer un par de llamadas para conseguir el dinero. Como puedes darte cuenta en esta lectura lo que trata el supuesto buen samaritano es conseguir a toda costa dinero porque sabe que si te da más tiempo puedes obtener otra información que le quite su oportunidad de engañarte. Una vez que te tiene nervioso lo único que le queda es presionarte levemente, talvez una llamada a su amigo para decirle que ya encontró a alguien que le da el dinero en este momento, o talvez mostrarse un poco “decepcionado” porque él pensaba que tenÃas más interés en el auto… En este momento tu haz perdido el cerebro. Lo que sigue está de más comentarlo, simplemente te ha robado. (continuará)

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