19/11/2009
escrito por admin
Hoy es un buen dÃa para sentirnos valientes, para no abandonar, para no darnos por vencidos, asà que les comparto una poesÃa que escuche hace ya varios años.
NO TE DES POR VENCIDO NI AUN VENCIDO
NO TE SIENTAS ESCLAVO NI AUN ESCLAVO
TREMULO DE TEMOR YERGUETE BRAVO Y
ARREMETE FEROZ YA MAL HERIDO.
TEN EL TESON DEL CLAVO ENMOHECIDO
QUE YA VIEJO Y RUIN VUELVE A SER CLAVO
NO LA TREMENDA ESTUPIDEZ DEL PAVO
QUE AMAINA SU PLUMAJE AL PRIMER RUIDO.
PROCEDE COMO DIOS QUE NUNCA LLORA
O COMO LUCIFER QUE NUNCA REZA
O COMO EL ROBLEDAR CUYA GRANDEZA
NECESITA DEL AGUA Y NO LA IMPLORA.
QUE GIME Y VOCIFERE VENGADORA
YA RODANDO EN EL POLVO TU CABEZA.
Alma Fuerte.
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."
05/11/2009
escrito por admin
Todos podemos comenzar de nuevo, podemos corregir errores en los cuales hemos caido, podemos volvernos a reeducar para tratar de cambiar el final.
Es verdad que cuando somos pequeños nos educan nuestros padres, la demás familia se encarga en predestinarte para el futuro y los compañeros de la escuela con un apodo te marcan para toda la vida.
Considero que una vez que vamos tomando la responsabilidad sobre nuestras vidas y nuestro futuro podemos reeducarnos, podemos tratar de realizar algo que tal vez nunca pensamos que lo podrÃamos hacer, es entonces cuando debemos volver a replantear toda la educación que nos inculcaron nuestros padres para poder aplicar lo que nos gustó y desechar lo que no nos pareció de aquella educación para cambiar nuestra vida.
No debemos pensar que una predicción de algún familiar o un mal presagio de algún “amigo” sea un principio que rija nuestra vida, podemos a cualquier edad cambiar para poder realizar los sueños que nos propongamos.
Finalmente la vida se vive de sueños, y muchas veces lo que se consigue es diferente a lo que se busca pero tal vez es mejor, si pensamos que lo podemos hacer seguramente podremos, y de la misma manera si pensamos que no lo lograremos no lo haremos.
Actualmente practico una disciplina que requiere un entrenamiento diario por varias horas al dÃa, se que nunca voy a ser el mejor, pero en el intento por lograrlo disfruto con mi familia lo que hago, por lo menos tengo tema de conversación con otras personas y conozco nuevos amigos, y eso que dijeron cuando era pequeño que para mà el deporte ni soñarlo, hoy con orgullo puedo decir que pude cambiar el final.
Les invito a que puedan replantear sus logros, se propongan unos nuevos, luchen por alcanzarlos y modifiquen el final de su historia.
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."
02/11/2009
escrito por admin
Todos trabajamos para no equivocarnos, cualquier persona en su sano juicio trabaja y le gustarÃa que todo saliera tal y como lo hubiera planeado, desde la tarea mas insignificante hasta la más compleja.
Cuando me desarrollo en mi actividad profesional como prestador de servicios, muchas veces nos topamos con personas que no comprenden esta situación, y generalmente no son ni los dueños ni los funcionarios de alta jerarquÃa, sino empleados menores que ya tienen tiempo trabajando en la compañÃa y cuyo objetivo es hacerles la vida imposible a los que van llegando. Considero que esta actitud la tienen las personas que tienen miedo por que piensen que su trabajo peligre, por que temen que se les descubra algo, o simplemente por que es su manera torcida de ver las cosas.
Me dedico todos los dÃas a atender a personas que contratan nuestros servicios profesionales, que requieren alguna información o que trabajan en tareas que yo personalmente les encomiendo, cuando me equivoco y me llaman la atención también siento ese hormigueo en la cara y esa subida y bajada de color acompañado de una sensación de estar bajando de la montaña rusa y saber que no hay frenos. Es entonces cuando recapacito y pienso que sentirán lo mismo mis subalternos, ahà es donde recapacito y confirmo que nadie trabaja para equivocarse, es realmente un acto en la mayorÃa de las veces involuntario.
No debemos sentirnos mal al decir “me equivoqué”, “lo hice mal” más bien debemos tener miedo a decir “no se puede hacer nada”, “no quiero volver a intentarlo” o “definitivamente no lo encuentro”, existen muchos dichos sobre el error humano y muchas veces con ciertos errores podemos descubrir cosas maravillosas que se dejan al descubierto por habernos equivocado.
A las personas que debemos evitar son a aquellas que se sienten perfectas, que piensan que no se equivocan nunca, que ellas nacieron con un don especial y que el mundo todavÃa no ha reconocido su verdadero talento, a esas personas se les llama ignorantes.
Los ignorantes no crean, no producen, no innovan, no lo intentan pero si atajan, obstruyen, impiden, lastiman. Son seres medio vivos y medio muertos, caen en el apartado siguiente:
“El hombre nace, crece, se reproduce y muere”
CuÃdense de ellos.
"Los artículos son responsabilidad de quien escribe."